6 de enero de 2019

CONTADOR A CERO


Isaias 54:10 - Buscar con Google

Cuando tienes la certeza de que empiezas con el contador a cero.
Cuando ves el camino libre de obstáculos aunque los haya. 
Cuando aprendes que todo depende de la forma en la que vives y cómo lo vives.
Cuando comprendes que aquellos que se fueron lo hicieron por propia voluntad.
Cuando todo aquel que te rodea suma.
Cuando todo lo que sientes es sincero.
Cuando hablar abre caminos.
Cuando los silencios dicen más que el ruido.
Cuando una persona es hogar, familia. 
Cuando estás dispuesto a dejar que las cosas pasen.

Cuando todo esto pasa, solo queda agradecer que estés aquí, 
ahora.

Anuska

4 de noviembre de 2018

ABRIENDO VENTANAS


Te empeñas en buscar siempre en la dirección equivocada.

Cuando no hay necesidad de hablar o escribir es mejor no forzarlo. Mucho tiempo sin aparecer por aquí y creedme que en alguna ocasión lo he echado de menos y lo he intentado, pero las palabras no salían. Tal vez por esa falta de necesidad de hablar, de ser escuchada.

El silencio se está haciendo cada vez más presente en diferentes contextos de nuestras vidas. Aunque no es un silencio forzado o doloroso, se produce por necesidad de estar con uno mismo.

¿Que este mundo se está volviendo egoísta? Probablemente, pero esto tiene algunas connotaciones positivas como por ejemplo estar pendientes más de uno mismo y no de los demás.

Con esto no quiero decir que no debamos cuidar y alimentarnos de nuestras familias, amistades, pareja.
Son nuestras alas y sin ellas no seríamos nadie. Al menos yo.

Hay silencios necesarios y respetuosos. Necesitamos de él para poner las cosas en su lugar y darnos la oportunidad de seguir.

Cuando tienes una edad ese silencio puede hacerte sentir incómodo. Estamos acostumbrados a tanto ruido a nuestro alrededor que en cuanto nos sentimos solos huimos despavoridos de él y volvemos a ese ruido aunque nos resulte incómodo. 

Han pasado un par de años y ese silencio ha sido toda una herramienta de aprendizaje y conocimiento de mí misma. Poder saber quién eres, qué tienes, qué no quieres y lo realmente importante, a quién necesitas en tu vida, ha sido todo un descubrimiento. 

Jamás estuve callada, pero sí menos habladora. Tal vez perdí parte de mi espontaneidad, pero no mi esencia. Puede que eso sea lo que algunos llaman, madurez. Seguiremos dejando que las cosas pasen y nos hagan sentir vivos.

Estoy sentada en el suelo junto con las últimas cajas, el silencio me rodea y solo puedo escuchar desde dentro un GRACIAS. 

Se perdieron algunas personas en este camino, volvieron miradas del pasado y lo más importante, sigo llenándome de sonrisas y buenos momentos.

Un nueva ventana se abre y aparece un nuevo paisaje en el que sigues estando tú.

Anuska.


17 de marzo de 2018

UN LIBRO


Un libro que no te deje ileso,
un libro que sepa leerte,
que sea espejo y ventana,
paisaje, redención.

Un libro infinito.

Un libro que nos desate las muñecas,
que no pase de largo,
que apague la barbarie.

Un libro que nos destroce
y a la vez nos deje renovados,
como el hueso que el cirujano rompe
para ser reconstruido.

Un libro que nos ayude a afrontar la realidad,
que sepa como un mapa,
que nos explique qué senda debemos elegir.

Un libro que forme parte de la eternidad.

Un libro por el que merezca la pena morir,
un libro que te haga libre,
que te cuente tu vida,
por qué dolió,
un libro que ofrezca una respuesta.

Un libro que llegue a lo profundo.

Un libro cincuenta por ciento entrañas,
cincuenta por ciento experiencia,
un libro que abrigue a quien sufre y sepa dar luz
a la joven que precise una linterna
cuando su corazón se quede a oscuras.

Un libro que te mire y te seduzca,
que cuando metas los dedos entre sus piernas 
el orgasmo lo tengas tú.

Un libro que, sin ser la vida,
alcance a merecerla,
un libro que nos salve de los monstruos,
que parezca una casas en la que entrar,
un lugar donde quedarse.

Porque los libros no se quedan en nosotros,
somos nosotros quienes nos quedamos a vivir en ellos.

El libro que recoja los principios,
el libro que reúna los finales,
un libro que tenga puerta de entrada,
pero del que de ningún modo 
encuentres
la manera de salir.

Marwan.
#LosAmoresImparables 

Si quieres sentir todo eso, te invito a leer uno de sus libros.


18 de febrero de 2018

DE VIVA VOZ


"De viva voz, entonces,
no me atreví a decir que en ti veía
algo de mi futuro,
por miedo a una respuesta demasiado íntima.
Hoy -desde lejos-  ya puedo ser sincero
y egoísta,

añadiendo: goza por muchos años,
sé feliz todavía."

Jaime Gil de Biedma.

Foto vía GLAS-8

2 de enero de 2018

LOS DÍAS FELICES



" Y que si el ser humano quiere saber cómo es su vida, solamente tiene que observar su día de cumpleaños cada cinco años desde la mañana hasta la noche: en qué cama se despierta, qué hace durante la jornada, con quién se relaciona, de qué van sus conversaciones, qué personas están alrededor de su tarta, qué regalos recibe y en qué circunstancias vuelve a cerrar los ojos para dormir. Porque cada cinco años, dijo aquel sabio, el mundo cambia, y cuando uno se quiere dar cuenta, es otro."

Primero días del nuevo año que casi siempre están destinados para elaborar nuestros nuevos propósitos y hacer balance de todo aquello que vivimos en el año que se acaba de ir. 

Hay dos tipos de personas, aquellas que hacen balance de su año vivido cuando llega el 1 de Enero y otras, que lo hacen al cumplir años. Cuando cumples años el último mes del año es una época perfecta para hacer balance del año vivido. 

Supongo que os pasará a todos, es un día como otro cualquiera, pero el idóneo para recordar a aquellas personas que siempre están ahí, a los trasnochan esperando para  mandar ese mensaje de felicitación a las 00:01 y demostrarte que no necesitan un recordatorio de Facebook para tenerte presente en tu día. Recordar aquellos mensajes que te dan los buenos días y te desean lo mejor, a esas llamadas de teléfono que te traen de vuelta voces en la distancia que tanto añoras. Y quedarte esperando ese mensaje que nunca llega. Y cuando digo, nunca llega, es nunca.

Es ese día en el que comprendes quién está, quién se fue y quién nunca estuvo. Es ese día en el que das gracias por los que te rodean, por los que quieres tener cerca y con los que deseas celebrar con un brindis su compañía. 

Es ese día en el que te das  cuenta que algunos mensajes han perdido intensidad y emoción, aunque sigan ahí. Y es ese día en el que te sorprenden, porque siempre hay alguien que lo hace.

Pero es solo un día, solo uno. Y no sé vosotros, pero yo no me conformo con uno. Yo quiero que estén y estar con ellos muchos más. 

Así que si se olvidan de ese día, no se lo tengas en cuenta, o sí. 
Todo depende de ti.

"Los días más felices no han llegado."
Pablo Alborán


Anuska.



10 de diciembre de 2017

UN DÍA MÁS.



Estoy en ese momento de mi vida en el...

Que me gusta la cerveza fría aunque es una excusa para estar en su compañía.

Que hay encuentros que llenan de risas mi rutina.

Que no volveré a estar donde no quiera estar.

Que prefiero ver amanecer un domingo que trasnochar un sábado.

Que prefiero perder el tiempo entre sueños que entre nostalgias.

Que hay islas con hermosos tesoros imposibles de alcanzar.

Que siempre querré a personas que ya no están, pero están.

Que empiezo a dudar de lo que siento cuando no te veo.

Que no puedo evitar que hablen de mi, pero que yo soy la única que mejor me conoce.

Que si mientes a los demás, estás mintiéndote a ti mismo.

Que hay imprescindibles, prescindibles y eternos.

Que llevas tiempo ahí y nunca te vi.

Que un abrazo de 20 segundos puede hacerte llorar.

Que se puede querer a kilómetros e ignorar a centímetros.

Que una copa de vino deja mejor sabor de boca que un cubata.

Que un libro puede acercarte a personas interesantes.

Que la soledad elegida es la mejor de las compañías.

Que prefiero una conversación en casa más que un bar con mala música.

Que mirar atrás no significa querer volver.

Que si no estás es porque no quieres, y eso, ya es suficiente.

Que no sé donde nos llevará este poema, pero quiero seguir leyendo.

Que puede que me hagan falta algunas cosas, pero no me sobra nada.

Que soy feliz. Aquí y ahora.

Anuska


22 de octubre de 2017

MÁS ALLÁ DE MIS CANCIONES

"Tengo un corazón tan leal a ti que duele."
Debo confesaros que hoy la entrada me da demasiado respeto hacerla. El libro que os traigo es de uno de mis cantautores favoritos y esto hace que todo aquello que escriba a partir de ahora no será demasiado objetivo. Supongo que os pasará lo mismo con vuestros cantantes, escritores e incluso con vuestras personas favoritas. Hagan lo que hagan, siempre estará bien.

Para muchos que me leéis desde hace tiempo, ya os será conocido el nombre de Andrés Suárez.
Aún recuerdo cuando lo descubrí, fue en 2012, estaba escuchando música a través de la red y me apareció por casualidad su canción Lo malo está en el aire.

"Tengo equivocada la despensa,
tengo suerte de tenerte en mi cabeza."

Me sorprendió su videoclip y me puse a investigar. Jamás lo había escuchado en una emisora de radio, ¿quién era?. Y apareció la canción Benijo de su disco "Cuando suba la marea". Si te has enamorado alguna vez, esta canción no te dejará indiferente.

"Te veo en cada gaviota aunque no sepa si hay mar."


Era una lástima que sus canciones no sonaran en ninguna emisora de radio y que solo llegara a unos pocos su forma de crear emociones.
Todo cambió cuando llegó una colaboración con el grupo Funambulista. Lo que crearon ese día en Libertad 8 es una auténtica obra de arte.  

"Ya verás como me olvidas, 
y te encuentro en cualquier bar pegando saltos de alegría, 
y me dices que lo nuestro no era lo que merecías, 
seré cosas que se cuentan, vueltas de la vida."


Con la llegada en 2015 de su  nuevo disco, "Mi pequeña historia", comenzó a sonar en algunas emisoras de radio y empezó a darse a conocer. Aún recuerdo el día que identifiqué una de sus canciones. Era Andrés y sonaba en mi emisora favorita. 

"Podría salir bien, podría con razón, 
la misma que perdí al besarte la boca. 
Podría darte tanto, tanto que tal vez 
te asuste mi querer y escriban nuestra historia."

Su último disco ya tiene un toque más comercial, pero sigue teniendo la esencia de Andrés Suárez. Ojalá no la pierda nunca.

"Represento la fe y no he rezado jamás 
No hay olvido detrás de la noche de ayer 
Quédate o al menos no te muevas."


De todo esto y más trata su primer libro. Da un repaso por algunas de sus mejores canciones y reflexiona sobre el momento en el que las escribió. Cada canción viene acompañada de una coda escrita por algunos de sus amigos escritores y cantantes. 

Espero que os emocione tanto como a mi.

Anuska.



2 de septiembre de 2017

CONFABULACIÓN


"Miré hacia atrás, cosa que nunca se debe hacer si queremos huir hacia delante, que no es lo mismo que mirar hacia delante. Mirar parece optimista, enriquecedor, huir denota en ocasiones cobardía por no poder afrontar el presente." (Carlos del Amor)

Algunos recuerdos están para que nos ayuden a seguir hacia delante, otros nos llevan a personas y lugares que extrañamos, y otros nos ayudan a no caer en los mismos errores del pasado.

Nunca un recuerdo es exacto, dice por ahí un poema algo así como que el recuerdo siempre es más agradable que la realidad, que con el paso del tiempo idealizamos aquel momento vivido.

Es muy posible, idealizamos momentos, lugares y personas.

¿Cómo crees que reaccionarías si un día cualquiera te das cuenta de que algunos recuerdos de tu pasado no se basan en hechos reales?, ¿qué pasaría si tu mente te hubiera traicionado?.

El protagonista de esta historia descubre que sufre una enfermedad llamada confabulación, trastorno por el que la mente crea historias imaginadas para llenar sus propias lagunas.

Andrés, descubrirá su enfermedad tras cometer un asesinato, el cuál no tendrá ninguna repercusión ni en su vida ni en la de los demás. Tras este descubrimiento dudará de todo lo vivido. Sus amigos, su trabajo e incluso su matrimonio estarán en peligro.

Al igual que en sus dos novelas anteriores Carlos del Amor ha conseguido crear una historia que expone todas esas cuestiones que intentamos resolver a lo largo de nuestra vida. 

"Al final la felicidad no es sino una sucesión de recuerdos o del poso que van dejando. En general, todos nos pasamos la vida reviviendo momentos, y si en la balanza los buenos superan ampliamente a los malos, lo podemos llamar felicidad. Somos de naturaleza nostálgicos, aunque digamos lo contrario, rememoramos el viaje disfrutado, la cena de anoche, el baile de después, el café de hace un rato. Es probable que esa sea una actividad individual y realizar en pareja sea contraproducente. Pero si siendo más o menos jóvenes no soportábamos revisar los años convividos, al llegar a viejos la situación sería insostenible."




18 de agosto de 2017

T'estimo

Barcelona
Te ves cualquier tarde de verano saliendo del hotel dispuesta a disfrutar de la ciudad. Giras a la izquierda dirección a la plaza. Te sientas en un banco y disfrutas del ir y venir de turistas, de los niños que comparten sus bocadillos con las palomas, de las parejas de enamorados creando sus primeros recuerdos de su viaje de novios, del grupo de amigos tirados en el suelo descansando de una larga caminata. 

Te apetece un café y no vas al sitio donde van todos. Te sientas en la terraza de una pequeña cafetería donde el olor a crepes de cholocate invanden toda la acera. 

Hay mucha gente, pero te sientes tranquila. Es una ciudad grande, pero acogedora. Te sientes casi en casa.

Necesitas oler el mar, la mar. 

Tus pies se encaminan calle abajo. Hueles a flores, se oyen risas de niños, te paras a contemplar estatuas llenas de vida, pintores mostrando su arte en la calle...

Miras ansiosa si llega el final de tu camino, le buscas para saber si has llegado a tu destino. Allí estás, en lo más alto, mirando al mar. Luces estupendo como siempre, esta ciudad te sienta bien. 
¿Cuántas historias habrás presenciado desde ahí arriba? Ojalá hubieras podido hablar para evitar este día.

Huele a mar. Tu mar. 

Y en ese momento te das cuenta de que eres feliz cada vez que la visitas, de que eres feliz cada vez que la recorres con las personas que amas, que eres feliz porque forma parte de ti.

Al inicio de este recorrido siempre bebes el agua de una fuente para poder volver algún día.No lo dudes, lo harás. Lo haré.

NO HAY MIEDO QUE SUPERE LAS GANAS DE VOLVER A PASEAR POR TUS CALLES.


Permitidme que termine esta entrada hoy con un poema de Raquel Lanseros

INVOCACIÓN

Que no crezca jamás en mis entrañas
esa calma aparente llamada escepticismo.
Huya yo del resabio,
del cinismo,
de la imparcialidad de hombros encogidos.
Crea yo siempre en la vida
crea yo siempre 
en las mil infinitas posibilidades.
Engáñenme los cantos de sirenas,
tenga mi alma siempre un pellizco de ingenua.
Que nunca se parezca mi epidermis
a la piel de un paquidermo inconmovible,
helado.
Llore yo todavía
por sueños imposibles
por amores prohibidos 
por fantasías de niña hechas añicos.
Huya yo del realismo encorsetado.
Consérvense en mis labios las canciones,
muchas y muy ruidosas y con muchos acordes.

Por si vinieran tiempos de silencio.


8 de agosto de 2017

LUCES EN LA MADRUGADA


Se acaba de encender
una ventana
en el edificio de enfrente.

Ha sido como un breve fogonazo,
como un pequeño flash.

Un niño de meses
- piensas -,
o la próstata de un viejo,
o algún insomne aburrido como tú,
o alguien que llega demasiado alegre...
Por último
se abre paso
la llamada de teléfono, esa
que parte siempre la madrugada
en dos,
y a veces la vida también.

KarmeloC.Iribarren 

Maravilloso poeta que he tenido la oportunidad de descubrir este año. Os lo recomiendo y mucho. Podéis encontrar su antología poética en la editorial Visor De Poesía.



16 de julio de 2017

TAMBIÉN ESTO PASARÁ




Nuestra vida estará llena de encuentros y triunfos, pero también llegarán momentos en los que nos toque perder, y no sé vosotros, pero creo que nos estamos acostumbrando a ello. A perder y conformarnos.
Perdemos tiempo, el nuestro y el de los demás, pero no nos damos cuenta hasta que esa pérdida es definitiva, cuando ya no nos queda otra cosa que recordar. 

Y para recordar hay que crear recuerdos a través de vivencias, debemos llenarnos de instantes, esos que con el tiempo tomarán otra dimensión. Esos que nos ayudarán a recomponernos en los días de lluvia, esos que nos arrancarán una sonrisa al ver una fotografía que está en blanco y negro, esos que nos harán descubrir el aroma de alguien en otra persona.

Perder es parte del juego, pero eso no implica que no debamos jugar.

Juega,
disfruta jugando,
sorpréndete ganando.

Ya habrá tiempo donde perder y saber hacerlo con dignidad.

Os dejo el libro de Milena Busquets, "También esto pasará".

En él os encontraréis con Blanca, una mujer que debe asumir la pérdida de su madre. 

"¿Sabes una de las cosas más duras de hacerse viejo?", me dijo un día. "Darse cuenta de que lo que explicas ya no le interesa a nadie."


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1 de julio de 2017

LA CARNE

"Uno siempre está solo
pero 
a veces
está más solo."

Idea Vilariño

La vida a veces juega con nosotros y nos pone de frente aquello a lo que tenemos miedo. Nos encontramos cada día con algo que nos recuerda lo que debemos de afrontar o superar.

¿Os imagináis a alguien con miedo a estar solo y que cada vez que alguien pronuncie su nombre se lo recuerde?.

SOLEDAD.

La Real Academia Española de la lengua la define como...

* Carencia voluntaria o involuntaria de compañía.
* Lugar desierto, o tierra no habitada.
* Pesar y melancolía que se sienten por la ausencia, muerte o pérdida de alguien o de algo.

Al leerlas, no me extraña que la palabra Soledad tenga un sentido negativo, pero ¿os habéis fijado en la primera definición? Carencia voluntaria o involuntaria de compañía.

Voluntaria. La soledad puede ser voluntaria, y si es así es positiva.

Todo ser humano tiene derecho y el deber de estar solo. El problema está en cuando no se sabe estar solo y necesitamos estar rodeados de personas para no sentirnos así.

Vivimos en un mundo de redes sociales, grupos de whatsapp, invitaciones a eventos, en el que nos sentimos más identificados con las personas que no conocemos y tenemos lejos, que con aquellas personas que tenemos cerca, en nuestro día a día. Somos más empáticos con aquello que vemos a través de una pantalla que con aquellos que hablamos frente a frente. Y la única causa de ello es que ya no hablamos cara a cara, somos incapaces de buscar a aquellas personas que nos importan, de mandar ese mensaje para preguntar...qué tal estás, tomemos una copa, no sé nada de ti.

No sé a vosotros, pero a mí me gusta la soledad, esa soledad voluntaria que me obliga a escucharme, a hacerme preguntas y responderlas, a compartir momentos que son solo míos, a perderme en una canción, en un libro. Pero también necesito de los demás, de los míos. Porque no concibo mi vida sin ellos, sin los días rodeados de niños, de las noches llenas de sonrisas, abrazos, y alguna que otra cerveza.

Y si quiero seguir teniendo eso, tengo claro que ellos necesitan saberlo. Necesitan que llame a su puerta para que sepan que los echo de menos, que los necesito, que los quiero. Pero cuidado, esto debe ser bilateral.
La familia, la amistad, el amor, se trabaja. Y si no lo haces, ten por seguro que se perderá. Como cualquier relación humana esto no se trata de una ecuación matemática, esto nunca será recíproco. Siempre alguien dará más, siempre alguien perderá y ganará más. Lo importante es saber que estarás ahí, que sigues ahí, incluso cuando haya silencio.

Hay personas que se quejan de estar solas, que se compadecen de su soledad. Me gustaría hacerles algunas preguntas...¿Has hecho alguna vez algo para no estar así?, ¿Has llamado a puertas para pedir auxilio?, ¿Has derribado muros, incluso los tuyos?. 

Piénsalo.

Si la respuesta es NO, busca opciones para cambiarlo, puede que tú mismo seas responsable de tu propia soledad. 
Mira bien, seguro que hay alguien dispuesto a ayudarte, solo tienes que ser valiente y pedir ayuda. Porque pedir ayuda se está convirtiendo en un acto de valentía y no de cobardía.

Y mientras te decides a pedir esa ayuda puedes disfrutar de la historia de Soledad. El personaje que describe Rosa Montero en su libro "La Carne".

Anuska.






27 de junio de 2017

MAR

Foto: Anuska


Durante mucho tiempo
me fuiste indiferente,
pasaba junto a ti
y era como si no existieses,
veía los barcos y las nubes
y hasta veía 
los crepúsculos
a veces,

            pero no a ti,


para ti estaba ciego
y sordo siempre,
para ti, mar, que hoy lo eres todo,
que haces que me encuentre
cuando no sé
hacia dónde me dirijo,
que no me dejas solo
un sólo día,
que atardeces al ritmo de mi alma,
que abres rutas
en mi precaria
imaginación...

Si supieses
la falta que me hiciste,
el daño que me hice
no sabiéndote...


Karmelo C. Iribarren
#MientrasMeAlejo


2 de junio de 2017

TENGO QUE


Mis alas me piden a gritos que las abra.

Tantas veces he querido hacerlo
y no me han respondido
que no me sorprende que sean ellas solas
las que tomen las riendas.

Y es que ahora me siento bien.
He llegado a entender
que el que no quiere estar en tu vida
no está
y no puedes hacer nada para remediarlo,
y seguramente no debas hacerlo.
Y los que quieren estar
mueven montañas porque así sea.
Cómo se nota la diferencia.

Y sí, el día que aprendes que todo lo demás
es lo de menos, ganas.

El día que pasas un rato triste porque
alguien te cuidó mal, pierdes.

El día que no aprovechas al máximo, 
se esfuma. Y no vuelve.

Quitaos de la cabeza eso de que hay más
días que panes/ollas/pollas o cualquier
estúpida rima.

No los hay.

Y mucho menos en los que podamos
disfrutar sin condiciones.
O  somos muy jóvenes, 
o somos muy viejos,
o mañana trabajamos,
o nos duele esto o nos falta lo otro.
¿Cuántos jodidos días te crees que tienes
para disfrutar?

Que no me refiero a que te vayas a hacer
puenting después de tomarte el Cola Cao,
o a que te emborraches cada noche sin
conocimiento, o que te tires a alguien sin
preguntar ni el nombre...

Haz puenting si es lo que te apetece, tírate
en paracaídas si te mola, bebe o no, fóllate 
a cualquiera que te apetezca follarte o 
quédate en el sillón, plancha la ropa,
piérdete por las calles...Lo que sea, pero
que te llene. No llegues a casa pensando
que hoy ha sido el mismo puto día de ayer
y seguramente igual que los trescientos 
treinta y cinco días siguientes.

Vive, joder. Vive.

Y si algo no te gusta, cámbialo.

Y si algo te da miedo, supéralo.

Y si algo te enamora, agárralo.

"Tengo que" nunca es un buen comienzo.
No hagas nada que empiece con estas palabras.

"Quiero/amo/me flipa/voy/puedo"
es la mejor manera de construir tus frases,
tus días y toda tu vida.


Patricia Benito
#PrimeroDePoeta 

8 de mayo de 2017

DESHIELO DE EMOCIONES


Hace unos días mientras estaba en una fiesta con unos amigos alguien pasó por mi lado y me dijo:

- "Me gusta esa cara".
- "¿Cuál?" - le pregunté sonriendo.
- "¡Esa!" - me respondió.

En ese momento no le di demasiada importancia a sus palabras y seguí disfrutando de la noche. A la mañana siguiente, mientras compartía algunas fotos de la noche anterior con una amiga, esta me respondía: "Tienes cara de felicidad."

Todos sabemos que las fotos nos pueden engañar. Como leí alguna vez, los adultos tenemos la capacidad de tener una sonrisa preparada para la fotografías, eso era algo que nos diferenciaba de los niños.

Por eso me puse a revisar las fotos que guardaba en mi móvil de este tiempo atrás, y en cierta manera la sonrisa de ahora tenía algo diferente.
Siempre suelo aparecer en las fotografías al igual que en la vida con una sonrisa, pero este tiempo atrás había algo que me traicionaba, y esta era mi mirada. 

Hay una persona en concreto que me conoce demasiado bien y siempre me lo dice. Estás guapísima, sonrisa preciosa, pero esos ojos te delatan.

¿Había llegado el día en el que volvía a sonreír con total plenitud?.
¿Había llegado el día en el que la tristeza que llevaba conmigo se había disipado?.

Sí, lo reconozco, la chica de la eterna sonrisa llevaba consigo una parte de tristeza. Tristeza que ya estaba durando demasiado tiempo. Tristeza a la que había que decirle adiós.

"No volverás a verme, pero me vas a oír. Este tiempo es para ti.." (Andrés Suárez)

y me vas a oír diciendo algo que nunca escuchaste de mi boca, algo que no me permitiste decirte...

TE AMÉ

Ahora lo puedo decir, te amé.Y te pido perdón.

Perdón por ver en ti aquello que ni si quieras sabías que tenías.
Perdón por leer esos ojos a los que les daba miedo mirarme de frente.
Perdón por llegar a ti, porque aunque te lo niegues, supe llegar.
Perdón por intentar trepar ese muro que construiste entre tú y yo.

Pero no pienso pedirte perdón por amarte, eso solo dependía de mi. Y lo hice porque lo merecías, porque vi en ti algo que no había visto en nadie más. Y ese algo me gustaba, me gustaba mucho. Porque si hubiera pensado en algún momento que no valías la pena, hubiera desistido mucho antes o incluso ni siquiera lo hubiese intentando.

Sé que tú también querías, pero algo en ti te lo impedía. El problema es que yo te quería completo, no a medias, porque yo no sabía querer a medias.

Siempre has creído que yo era mejor que tú. Siempre he tenido la sensación de que muchas veces has pensado que no me merecías, pero siento decirte que estabas equivocado. Aquí no hay nadie mejor que nadie. En esta vida solo actuamos como sentimos o como podemos. 

A mí me enseñaron a querer, a demostrarlo, y puede que con ello a tener la necesidad de que también me lo demuestren. Y eso tú nunca lo hiciste, tal vez porque nunca lo sentiste o porque no sabías cómo demostrarlo.

"Quisiste renunciar a quererme" (Jesse y Joy)

Lo quisiste, y me tocó aceptarlo. Tan solo quedaba asimilar la derrota y aceptar que perdí. Que te perdí. No podía seguir luchando por algo que jamás fue mío.

Y con la derrota llegó el silencio...

"No dije nada. Era mejor no decir, no recordar, no hablar, no insistir. Si te quería, cómo iba a discutir. Imposible. Cuando amas, no tienes ganas de pelea." 
(Màxim Huerta)

No te niego que costó volver a caminar ese septiembre. Tenía un corazón tan leal a tí que dolía, pero dicen que el tiempo todo lo cura, y poco a poco el dolor se transformó en pena. Pena por lo que pudo haber sido, por lo que pudimos haber sido.

Qué pena.

Ha pasado el tiempo y con él muchas canciones que me han recordado mi historia. Permíteme que la nombre como mi historia ya que nunca supe qué parte de ella fue tuya.
No hay nada más duro que la duda, y yo nunca supe cuales fueron tus verdaderos sentimientos hacia mí. Ya supongo que eso no importa.

Ha pasado el tiempo y con él la esperanza...

"Sin encuentros,
ni esperas.
Sin mañana
-la esperanza
que abra una estela de luz
para tenerte-."
(Ángela Becerra)

Y al perder la esperanza me convertí en iceberg, ese iceberg que prohibió que se acercaran demasiado a él, ya que no quería que otro calor lo derritiera. No quería volver a ser vulnerable ante el amor. Me convertí en todo aquello que algún día reproché de ti. Aprendí pronto, tuve un buen maestro.

Pero al estar al otro lado del muro llegué a comprenderte. Ahora era yo la que tenía miedo a que otra persona invadiera mi vida, era yo la que estaba cargada de miedos, era yo la que dejaba escapar a alguien.

Me costó reconocer que había cambiado, todos lo notaban menos yo. No era yo, no lo era. Cuando me descubrí en el espejo no me gustó lo que vi, y por ello decidí empezar a dejar atrás la nostalgia, la melancolía, dejarte ir.

Poco a poco volví a disfrutar de mi, de mi gente, de mi vida. Y aunque no estés en ella, debes saber que sigo hablando bien de ti con mis amigos.

Me alegra que las personas que me rodean estén dándose cuenta de que regresé.
Merecen que vuelva. 
Lo merezco.

Y todo esto lo escribo tras terminar la última novela de Màxim Huerta, "La parte escondida del iceberg".

Anuska.